Si realmente quieres ser libre y restaurar tu vida debes superar los siguientes pasos en diferentes áreas de tu vida. Parece tortuoso y difícil pero con la dirección del Espíritu Santo podrás lograrlo de acuerdo a tu perseverancia, obediencia y tiempo necesario para tu caso personal.
El Señor prometió esta transformación en el siguiente versículo:
"Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros.
Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne"(Ezequiel 36:26).
Este versículo expresa la promesa de Dios para cambiarte internamente. Pero este cambio es paulatino porque debes, en el proceso, superar los siguientes pasos en cada área que el Señor irá transformando:
Tener decisión firme para obedecer y vencer
Lo primero es querer cambiar. Debes estar decidido a ser restaurado confiando en Dios.
Recordando que Dios no obliga a nada, El espera la decisión y obediencia de tu parte. El que no quiere ser restaurado no lo será.
" Al de firme propósito guardarás en perfecta paz; porque en ti confía"
(Isaías 26:3). "Firme está mi corazón, oh Dios, mi corazón está firme, ¡cantaré y entonaré salmos!" (Salmo 57:7).
Confianza absoluta en Dios
Debes despojarte de la desconfianza en Dios y de su imagen inadecuada. Los siguientes versículos muestran la falta de confianza en Dios y sus consecuencias:
" Clamo a ti, y no me respondes; me pongo en pie y no me prestas atención"
(Job 30:20). "A Dios, mi roca, diré: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?" (Salmo 42:9).
Debes derribar los sentimientos de desconfianza para no tener obstáculos en el temor al castigo por los sentimientos de culpa y sentimientos adversos (ira, odio etc.) a causa del dolor emocional y pensamientos destructivos. La confianza absoluta en Dios y en su palabra es la base para crecer espiritualmente, como se expresa en el siguiente versículo:
"Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas" ( Proverbios 3:5,6).
Honestidad ante Dios para debilitar los mecanismos de defensa
Es necesario que liberes en oración a solas con Dios todo el dolor, siendo totalmente honestos porque El Señor todo lo sabe. Mediante la honestidad serás capaz de derribar tus propias mentiras o mecanismos de defensa, paso esencial para dejar que la verdad de Dios sea internalizada en tu vida. Para esto es necesario que recuerdes que de todos modos Dios todo lo conoce, aún las cosas que no te atreves a decirle. Él lo sabe todo, pero ser honesto ante El tiene el efecto de liberarte de las emociones negativas y destructivas.
"¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea?" Declara el Señor" (Jeremías 23:24).
Veamos, en el capítulo 20, como libera su dolor y tensión el profeta Jeremías, con honestidad de sentimientos y emociones, ante Dios.
"Maldito el día en que nací, el día en que me dio a luz mi madre no sea bendito.
Maldito el hombre que dio la noticia a mi padre diciendo: ¡Te ha nacido hijo varón!, Haciéndolo muy feliz. Sea ese hombre como las ciudades que el Señor destruyó sin piedad. Oiga gritos de mañana y alaridos al mediodía..." (Jeremías 20: 14-16).
Dios nos invita a echar nuestra ansiedad sobre Él para no tener cargas:
"Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros" (I Pedro 5:6).
Ser honestos ante Dios libera la tensión interna; callar produce tensión y conflictos internos, así como enfermedades psicosomáticas:
"Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el día" (Salmo 32:3).
Aceptar la voluntad de Dios (Señorío)
Tendrás con el tiempo que aceptar su voluntad por hechos dolorosos por causa de accidentes, desastres naturales, muertes, etc., recordar que El no nos mintió.
"Estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación, pero confiad; yo he vencido al mundo" (Juan 16:33).
Restaurar la comunión con Dios
Debes confesar tu propia iniquidad a Dios y arrepentirte, pedir perdón a Dios por culparlo del dolor y abandono por el dolor sufrido.
"Confieso, pues mi iniquidad; afligido estoy a causa de mi pecado" (Salmo 38:18).
Destruir la resistencia y formas de evadir el dolor
Debes enfrentar la propia responsabilidad y consecuencias a causa del dolor emocional y no culpar a otros ni evadir con las propias mentiras (mecanismos de defensa), como lo hicieron Adán y Eva al desobedecer al Señor:
"Y el hombre respondió: la mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol y yo comí. Entonces el Señor Dios dijo a la mujer ¿ Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí"
(Génesis 3: 12,13).
Los mecanismos de defensa se destruyen al aceptar la realidad y responsabilidad de los hechos:
"Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, de manera que eres justo cuando hablas, y sin reproche cuando juzgas" (Salmo 51:4).
Aceptar el perdón de Dios y asumirlo
"Nosotros hemos transgredido y nos hemos rebelado, tú nos has perdonado"
(Lamentaciones 3:42).
"Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto" (Salmo 32:1).
"Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados" (Isaías 43:25).
"Te manifesté mi pecado, y no encubrí mi iniquidad. Dije: confesaré mis transgresiones al Señor y tu perdonaste la culpa de mi pecado"(Salmo 32:5). Perdonarte
Porque Dios ha perdonado, por tanto debes asumir los privilegios de ser hijo de Dios.
"Señor, si tu tuvieras en cuenta las iniquidades, ¿Quién, oh Señor, podría permanecer? Pero en ti hay perdón, para que seas temido" (Salmo 130:3,4).
"Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado" (Colosenses 1:13).
"Así dice tu Señor, el Señor tu Dios, que contiende por su pueblo: He aquí, he
quitado de tu mano la copa del vértigo, el cáliz de mi furor, nunca más lo beberás" (Isaías 51:22).
Perdonar al prójimo
Así como Dios te ha perdonado, tendrás entonces la capacidad de perdonar a otros:
"Soportandoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro, como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros"(Colosenses 3:13).
Despojarte de los viejos argumentos
Tendrás que quitar la maleza y escombros en tus pensamientos que son el motor de tus acciones y emociones y renunciar a los viejos argumentos y hábitos destructivos. Debe
Despojarse de los viejos argumentos y renunciar a ellos porque no se puede sembrar entre espinos ni construir sobre escombros.
"Otra vez cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto" (Marcos 4:7). "Otros son aquellos en los que sembró la semilla entre los espinos, estos son los que han oído la palabra, pero las preocupaciones del mundo, y el engaño de las riquezas y los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra, y se vuelve estéril" (Marcos 4: 18, 19).
" Porque así dice el Señor a los hombres de Judá y de Jerusalén":
Romped el barbecho, y no sembréis entre espinos" (Jeremías 4:3).
Sembrar en tierra limpia nuevos argumentos basados en la palabra de Dios
Debes sembrar en el área limpia de la mente y del corazón una palabra de poder, de acuerdo a la necesidad. Se debe dejar que el Espíritu Santo guíe, mientras poda cada área de los recuerdos dolorosos. Ciprés y mirto representan tus nuevos argumentos nacidos de la Palabra de Dios
"En lugar del espino crecerá el ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá el mirto, y esto será para gloria del Señor, para señal eterna que nunca será borrada" (Isaías 55:13).
Resolución
Debes restaurar la vida presente según la voluntad de Dios forjando nuevos planes y metas de acuerdo a la visión que Dios te ha dado y según tus posibilidades y talentos. Dios te dará metas reales y alcanzables. Debes tener presente que la vida cambia por tanto debes ser flexible para iniciar nuevos planes aunque ya no sean los que anhelabas en tu pasado. Dios siempre té dará cosas mejores de las que esperas. Él nos dice en su palabra:
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, declara el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos" (Isaías 55:9).
PARA RECORDAR:
"Porque yo sé los planes que tengo para vosotros -declara el Señor: Planes de bienestar y no de calamidad para daros un futuro y una esperanza" (Jeremías 29: 11).
ORACION:
" A ti, oh Señor, elevo mi alma. Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, que no se regocijen sobre mí mis enemigos. Ciertamente, ninguno de los que esperan en ti será avergonzado; sean avergonzados los que sin causa se rebelan. Señor, muéstrame tus caminos, y enséñame tus sendas. Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti espero todo el día. Acuérdate, oh Señor de tu compasión y de tus misericordias, que son eternas. No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis transgresiones; acuérdate de mí conforme a tu misericordia por tu bondad oh, Señor. Bueno y recto es el Señor; por tanto, El muestra a los pecadores el camino. Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.
Todas las sendas del Señor son misericordia y verdad para aquellos que guardan su pacto y sus testimonios. Oh Señor, por amor de tu nombre, perdona mi iniquidad, porque es grande. ¿Quién es el hombre que teme al Señor? Él le instruirá en el camino que debe escoger. En prosperidad habitará su alma, y su descendencia poseerá la tierra. Los secretos del Señor son para los que le temen, y Él les dará a conocer su pacto. De continuo están mis ojos hacia el Señor, porque El sacará mis pies de la red. Vuélvete a mí y tenme piedad, porque estoy solitario y afligido. Las angustias de mi corazón han aumentado; sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mis trabajos, y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, que son muchos, y con odio violento me detestan. Guarda mi alma y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti me refugio. La integridad y la rectitud me preserven, porque en ti espero. Oh Dios, redime a Israel de todas sus angustias" (Salmo 25).
¡Debes recordar que tu restauración es un proceso en el que tendrás que apropiarte de la Palabra de Dios. Tendrás que tener paciencia y enfrentar luchas que deberás vencer paulatinamente. Pero nunca estarás solo porque el Señor estará contigo!
" Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita, y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto"(Juan 15:1,2).
EN EL DESARROLLO DE ESTE TEMA PODRAS ENTENDER QUE TU RESTAURACION REQUIERE DE TIEMPO, PORQUE DEBES CONOCER Y CAMBIAR TUS PENSAMIENTOS Y HABITOS DESTRUCTIVOS. ESTO REQUIERE ESFUERZO Y APROPIACION DE LAS VERDADES BIBLICAS PARA APLICARLAS EN TU VIDA.
MEDITACION: EL ARBOL MARCHITO
Había un árbol en tierra seca con la mayoría de sus ramas y hojas marchitas. Llegó la lluvia y rodeos sus raíces más el árbol no crecía . Pasó un hombre rico y se dijo: ¡Que árbol tan débil e insignificante, sería mejor cortarlo!.. .Quemaría para mi fogata, sus ramas secas. Porque no da ni sombra ni fruto, este árbol es débil , nada puede aportarme.
Luego pasó un jardinero y al ver aquel árbol cortó sus ramas secas. Una a una , con
Cuidado, despacio y con amor.
El árbol se resintió; quedó en silencio, encorvado por unos días y fue entonces que empezó a brotar lluvia desde sus hojas. Parecía que llorara en su silencio. Pronto sus lágrimas humedecieron la tierra que rodeaba sus raíces. No era el agua de la lluvia. Era el agua de sus propias lágrimas.
Y lo que era llanto sé convirtió en alimento y el árbol empezó a extender sus raíces y sus ramas retoñaron con vigor. Hasta que el árbol creció y se hizo fuerte y bajos sus ramas muchos buscaron su sombra. Y un día pasó el hombre rico. Y cansado y sediento buscó su sombra y el agua que caía de sus ramas ahora fuertes y descubrió que aquel árbol era el que una vez quiso destruir para su provecho.
Pronto la gente que se le acercaba supo que el árbol crecía por el agua que bebía. Más era un agua que nacía de lo profundo de su ser interior.
"Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes, en año de sequía no se angustiará, ni cesará de dar fruto" (Jeremías 17:7,8).
lunes, 18 de junio de 2007
Alcanzando salvación!!!
"¿Qué haré cuando Dios se levante? Y cuando Él me pida cuentas que le responderé?"(Job 31:14)...
¿Cómo sé llega a obtener la salvación, ser libre, sentir paz en la vida?
Cómo obtener el perdón de los pecados. ¿Qué se debe hacer para obtener el amor de Dios y bendiciones?
Esta pregunta se la hicieron algunos personajes de la Biblia, veamos sus dudas en los siguientes versículos:
"¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el Dios de lo Alto? Me presentaré delante de Él con holocaustos, con becerros de un año? Se agrada el Señor de millares de carneros, de miríadas de ríos de aceite? Ofreceré mi primogénito por mi rebeldía, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?" (Miqueas 6: 6,7).
Para responder a estas preguntas debes entender lo que dice la palabra de Dios sobre la
salvación:
"De tal manera amó Dios al mundo que ha enviado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él crea no se pierda y tenga vida eterna" (Juan 3:16).
Llegas a ser salvo por medio de la gracia de Dios, como expresan los siguientes versículos:
"Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad, Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia. Por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo" (Tito 3:4,5).
"Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie sé gloríe" (Efesios 2:8,9).
"Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia." Porque la ley fue dada por Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo" (Juan 1:16,17).
"La gracia de Nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que sé hayan en Cristo Jesús" (I Timoteo. 1:14).
Gracia es el amor del Padre Celestial que estableció un plan de salvación para tu vida porque eres pecador y el pecado te separa de El como está escrito en la Biblia:
"Por cuanto todos pecaron fueron destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).
La muerte y resurrección de Jesucristo en la cruz, fue para pagar por tus pecados, para darte redención, hacerte libre del pecado porque no había nada que pudieras hacer para merecer el ser adoptado como Hijo de Dios.
La Biblia dice:
"Quién llevó el mismo nuestros pecados sobre la cruz a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanado" (I Pedro 2:24).
Para obtener tu salvación eterna es necesaria tu decisión personal, reconocer que eres pecador, arrepentirte de tus pecados reconocer que Jesucristo murió por ti en la cruz para pagar el precio por tus pecados y que se levantó de entre los muertos y está vivo hoy. Debes abrir la puerta de tu corazón, recibirlo por convicción, estar dispuesto a cambiar y que Él sea el Señor de tu vida. De esta forma serás hijo de Dios, y el Espíritu Santo vendrá a morar dentro de tu corazón.
La palabra de Dios dice:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos Hijos de Dios" (Juan 1:12).
Este es el plan de salvación para tu vida y es por gracia de Dios, un regalo inmerecido que Dios te da porque te ha amado eternamente, porque no hay nada que puedas hacer para ganar la salvación de tu alma. La salvación no se puede alcanzar por buenas obras que trates de hacer.
"Por tanto, arrepentios y convertios, para que vuestros pecados sean borrados a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor" (Hechos 3:19).
En tu experiencia con Dios, El te estará llamando para que obedezcas a su palabra... El hablara a tu vida, estas son sus palabras:
"Venid ahora, y razonemos -dice el Señor: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán" (Isaías 1:18).
"He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a él y cenaré con él y él conmigo"(Apocalipsis 3:20).
Para recibir a Jesucristo en tu corazón debes hacer una oración porque la palabra de Dios dice:
"Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación" (Romanos 10:9,10).
Escucha lo que te dice el Señor en el libro de proverbios:
"Dame hijo mío tu corazón y que tus ojos se deleiten en mis caminos"
(Proverbios 23:26).
(Oración: de confesión de pecado, arrepentimiento y aceptación de Jesucristo): AMADO SEÑOR JESÚS:
Reconozco que soy pecador y creo que moriste por mis pecados en la cruz y que resucitaste y estás vivo hoy. Me arrepiento de mis pecados y te abro las puertas de mi corazón y mi vida. Te acepto como mi Señor y Salvador personal. Gracias por darme la salvación eterna y porque me guiarás en tu camino para ser libre y restaurado.
MEDITACION :
" Ten piedad, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones, lávame por completo de mi maldad, y límpiame de mi pecado, porque yo reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado,
y he hecho lo malo delante de tus ojos, de manera que eres justo cuando hablas, y sin reproche cuando juzgas.
He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre,
he aquí, tu deseas la verdad en lo más íntimo, y en lo secreto me harás conocer sabiduría, purifícame con isopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve; hazme oír gozo y alegría; que se regocijen los huesos que has quebrantado. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades.
Crea en mí, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de tu presencia, y no quites de mí tu Santo Espíritu, restitúyeme el gozo de tu salvación, y sosténme con un espíritu de poder, entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti"(Salmo 51:1-13).
¿Qué ocurrió en tu vida espiritual al recibir a Jesucristo? ...
Es necesario que comprendas lo que ocurrió en tu vida espiritual cuando recibiste a Jesucristo en tu corazón. La Biblia dice:
" Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él, en amor nos predestino para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanzar de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el amado. En Él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia que ha hecho abundar para con nosotros, en toda sabiduría y discernimiento nos dio a conocer el misterio de su voluntad según el beneplácito que se propuso en Él, con miras a una buena administración en el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En Él también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, a fin que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria.
En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa, que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida por Dios, para alabanza de su gloria"(Efesios 1:3-14).
La palabra de Dios te muestra quién eres ahora:
Eres santo y sin mancha porque eres adoptado como hijo de Dios (Efesios 1:3-5).
Eres libre de pagar el precio de tus pecados, porque has obtenido la redención y eres perdonado por medio de la sangre de Cristo en la cruz (Efesios 1:6-12).
El Espíritu Santo ha venido a morar en tu corazón (Efesios 1:13, 14).
Tus necesidades básicas de amor, aceptación, sentido de pertenencia y propósito te harán sentir una vida plena, una vida de paz.
Es importante que nunca olvides los privilegios obtenidos al convertirte en hijo de Dios por medio de la gracia, su amor incondicional y su perdón cuando recibiste a Jesús en tu corazón.
La gracia de Dios te libera de: los sentimientos de culpa que siempre te acusan; de la ansiedad de fallarle porque El te aceptó en forma incondicional; de los sentimientos de rechazo porque El te hizo hijo de Dios.
Si siempre recuerdas esto, te sentirás una nueva criatura y tu mundo interior en tinieblas se irá transformando.
Las heridas de tu corazón y mentiras que te tienen encadenado Dios las irá derribando a través de su verdad.
Ahora que eres hijo de Dios El te guiará por su camino para ser renovado en tu mente y corazón.
¡"El Señor te bendiga y te guarde, el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te de paz"!
( Números 6: 24-26).
Guarda estas palabras del señor para tu vida:
"Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados" (Isaías 43:25).
"Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar, te aconsejaré con mis ojos puestos en ti"(Salmo 32:8).
MEDITACION : ¿COMO SON TUS OJOS SEÑOR?...
Quiero ver tu rostro radiante y apacible y ver como son tus ojos Dios. Pero sé que sólo puedo verlos si me olvido por un instante de mis circunstancias adversas y si no escucho las voces ocultas en las sombras de mi corazón. Veo tus ojos entonces con una dulzura permanente en mí... siempre estás ahí, no desapareces. A veces creo que te has ido y es que estoy mirando con ira todo y a todos los que me producen dolor. Pero basta un instante y tu espíritu me hace recordar: que tú estas tan cerca para ver, cómo son tus ojos Señor. Me detengo en mi caminar ansioso por tratar de alcanzar un lugar en este mundo y entonces esos impulsos dejan de tener importancia. Veo tus ojos que me miran con paciencia, esperando que te entregue todas mis cargas, todas mis vestiduras negras que ponen peso y opresión a mi vida. Quieres vestirme con traje de lino blanco como tu paz y así poder abrazarme, porque sabes que necesito primero ser libre de mis pecados y su frutos en mi alma.
Y tus ojos me miran... están enmarcados en un rostro color del trigo, cercano, para que pueda ver los detalles de tu expresión mirando al cielo y después a mi rostro. Me observas y parpadeas lentamente, y luego... una sonrisa de aceptación por mi, porque soy parte de tu creación ¡Tu eres mi Padre del Cielo!.
Me miras al igual que contempla una madre a su niño recién nacido: No miras ahora la suciedad de mi pasado, sino el corazón sensible que tú colocaste desde que estaba en el vientre de mi madre. Cada vez me siento más atraído hacia ti porque me estás rescatando y actuando con tu Santo Espíritu en mi vida.
Veo entonces, en tus ojos, unas lágrimas inesperadas y entiendo que estás sintiendo el dolor de mis recuerdos dolorosos, porque sabes como se ensució mi alma: con mecanismos de mentira en mi mente y corazón porque necesitaba disimular lo que no quería entender o aceptar, porque me causaba tanta vergüenza y dolor. Así fue como tomé el camino de la venganza, el camino fácil de culpar siempre a otros y cubrí con barro mis ojos.
Veo tus lágrimas, son las de un padre por el hijo que torció su camino a causa del pecado, pero sabes que yo solo no puedo enderezarlo porque estoy atrapado en mi ceguera espiritual que estás derribando. Tanta ira y frustración me han tenido encadenado; solo la luz de tus ojos pueden alumbrar las profundidades de mi mundo interior.
Mas tengo esperanza, has quitado el velo y veo en ti una mirada de invitación para que te siga, ahora que soy tu hijo.
Diriges tus ojos hacia tus manos y me muestras las marcas de la cruz por mí y la humanidad y entonces recuerdo tu plan de salvación para mi vida y porque fue importante y necesaria mi decisión para aceptarte; para empezar en un nuevo comienzo pero ahora de tu mano Señor.
Es el encuentro de tu amor perfecto, Jesús, y mi amor imperfecto. Pero en este éxtasis siento de pronto temor...
Tu imagen se nubla. Retrocedo. No entiendo. Te necesito y al mismo tiempo siento angustia. Es que tu eres tan grande y santo y yo tan pequeño y pecador. ¿Cómo podría agradarte, si aun mis pensamientos me traicionan en un instante?...Es que me es difícil comprender lo que significa la gracia, un regalo de amor de Dios.
Porque en mi vida siempre tuve que dar algo a cambio para poder ser amado y aceptado y solo he conocido el amor imperfecto y condicional.
Y siento una lucha interna; es que dentro de mí moran dos naturalezas que se oponen entre sí. Una es lo que llamas en tu palabra la carne y otra, mi espíritu. Mi carne quiere ser el centro de mi mundo interior con sus deseos egoístas, destructivos y, mi espíritu te anhela porque siente un vació del tamaño de Dios.
Pero tu has colocado en medio mi alma: anhelos, deseos, sentimientos, emociones, recuerdos y en el centro lo más importante: mi voluntad, para que yo pueda decidir a cual naturaleza seguir.
Y en esa lucha debo escoger entre el bien o el mal que mora en mis tinieblas, el perdón o estar encadenado al odio, seguir a mi yo esclavizante y ciego, o a tu presencia de luz radiante.
Es mi voluntad victoriosa y escojo seguirte en el camino de tu luz, porque... tengo tanta sed de amor, tanta sed de perdón. Me postro a tus pies Jesucristo, porque quiero conocer tu instrucción y ver libremente y por siempre, cómo son tus ojos Señor.
Siento entonces, tu abrazo profundo, haz limpiado mi corazón de la carga de mis pecados porque me has perdonado; ¡Gracias Señor!.
Y sé que mientras camine a tu lado, irás quitando mis vestiduras de ira, odio, culpa, temor para que ya no me sienta pequeño ante ti ni el mundo. Para que ya no sienta inquietud ni
Aflicción, porque ahora me dices que soy nueva criatura, que soy hijo de Dios.
Y mientras tomas mis manos, levanto mi cabeza tímidamente y miro, cómo son tus ojos
Señor: Ojos de Padre de amor perfecto, ojos que ven dentro de mi un corazón creado a tu imagen y semejanza y que irás perfeccionando y renovando cada día.
Tú irás delante de mi, me guiarás con tu luz en mi mundo de tinieblas y destruirás a mis enemigos que me esclavizan para que yo pueda alcanzar libertad y paz interior y que solo tú sabes dar a través de tu amor incondicional y tu palabra. Así renovarás, en un proceso, mi mente y corazón para que yo pueda ver libremente como tu hijo, como son tus ojos Señor...
PARA RECORDAR:
"De continuo están mis ojos hacia el Señor, porque El sacará mis pies de la red" (Salmo 25:15)...
ESCRIBE UNA ENSEÑANZA IMPORTANTE DE ESTA CHARLA PARA APLICACIÓN EN TU VIDA:
Debes recordar que al ser hijo de Dios llenas todas tus necesidades: amor, porque eres amado eternamente por Dios, aceptación, porque eres aceptado en forma incondicional; tienes un lugar donde pertenecer, porque ahora perteneces al reino de Dios. Tienes una familia espiritual. Tienes también propósito para tu vida porque fuiste creado para alabanza de la gloria de su gracia conforme al propósito por lo que fuiste llamado. ¡Tienes ahora vida eterna!.
¿Cómo sé llega a obtener la salvación, ser libre, sentir paz en la vida?
Cómo obtener el perdón de los pecados. ¿Qué se debe hacer para obtener el amor de Dios y bendiciones?
Esta pregunta se la hicieron algunos personajes de la Biblia, veamos sus dudas en los siguientes versículos:
"¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el Dios de lo Alto? Me presentaré delante de Él con holocaustos, con becerros de un año? Se agrada el Señor de millares de carneros, de miríadas de ríos de aceite? Ofreceré mi primogénito por mi rebeldía, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?" (Miqueas 6: 6,7).
Para responder a estas preguntas debes entender lo que dice la palabra de Dios sobre la
salvación:
"De tal manera amó Dios al mundo que ha enviado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él crea no se pierda y tenga vida eterna" (Juan 3:16).
Llegas a ser salvo por medio de la gracia de Dios, como expresan los siguientes versículos:
"Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad, Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia. Por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo" (Tito 3:4,5).
"Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie sé gloríe" (Efesios 2:8,9).
"Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia." Porque la ley fue dada por Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo" (Juan 1:16,17).
"La gracia de Nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que sé hayan en Cristo Jesús" (I Timoteo. 1:14).
Gracia es el amor del Padre Celestial que estableció un plan de salvación para tu vida porque eres pecador y el pecado te separa de El como está escrito en la Biblia:
"Por cuanto todos pecaron fueron destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).
La muerte y resurrección de Jesucristo en la cruz, fue para pagar por tus pecados, para darte redención, hacerte libre del pecado porque no había nada que pudieras hacer para merecer el ser adoptado como Hijo de Dios.
La Biblia dice:
"Quién llevó el mismo nuestros pecados sobre la cruz a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanado" (I Pedro 2:24).
Para obtener tu salvación eterna es necesaria tu decisión personal, reconocer que eres pecador, arrepentirte de tus pecados reconocer que Jesucristo murió por ti en la cruz para pagar el precio por tus pecados y que se levantó de entre los muertos y está vivo hoy. Debes abrir la puerta de tu corazón, recibirlo por convicción, estar dispuesto a cambiar y que Él sea el Señor de tu vida. De esta forma serás hijo de Dios, y el Espíritu Santo vendrá a morar dentro de tu corazón.
La palabra de Dios dice:
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos Hijos de Dios" (Juan 1:12).
Este es el plan de salvación para tu vida y es por gracia de Dios, un regalo inmerecido que Dios te da porque te ha amado eternamente, porque no hay nada que puedas hacer para ganar la salvación de tu alma. La salvación no se puede alcanzar por buenas obras que trates de hacer.
"Por tanto, arrepentios y convertios, para que vuestros pecados sean borrados a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor" (Hechos 3:19).
En tu experiencia con Dios, El te estará llamando para que obedezcas a su palabra... El hablara a tu vida, estas son sus palabras:
"Venid ahora, y razonemos -dice el Señor: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán" (Isaías 1:18).
"He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a él y cenaré con él y él conmigo"(Apocalipsis 3:20).
Para recibir a Jesucristo en tu corazón debes hacer una oración porque la palabra de Dios dice:
"Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación" (Romanos 10:9,10).
Escucha lo que te dice el Señor en el libro de proverbios:
"Dame hijo mío tu corazón y que tus ojos se deleiten en mis caminos"
(Proverbios 23:26).
(Oración: de confesión de pecado, arrepentimiento y aceptación de Jesucristo): AMADO SEÑOR JESÚS:
Reconozco que soy pecador y creo que moriste por mis pecados en la cruz y que resucitaste y estás vivo hoy. Me arrepiento de mis pecados y te abro las puertas de mi corazón y mi vida. Te acepto como mi Señor y Salvador personal. Gracias por darme la salvación eterna y porque me guiarás en tu camino para ser libre y restaurado.
MEDITACION :
" Ten piedad, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones, lávame por completo de mi maldad, y límpiame de mi pecado, porque yo reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado,
y he hecho lo malo delante de tus ojos, de manera que eres justo cuando hablas, y sin reproche cuando juzgas.
He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre,
he aquí, tu deseas la verdad en lo más íntimo, y en lo secreto me harás conocer sabiduría, purifícame con isopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve; hazme oír gozo y alegría; que se regocijen los huesos que has quebrantado. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades.
Crea en mí, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de tu presencia, y no quites de mí tu Santo Espíritu, restitúyeme el gozo de tu salvación, y sosténme con un espíritu de poder, entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti"(Salmo 51:1-13).
¿Qué ocurrió en tu vida espiritual al recibir a Jesucristo? ...
Es necesario que comprendas lo que ocurrió en tu vida espiritual cuando recibiste a Jesucristo en tu corazón. La Biblia dice:
" Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él, en amor nos predestino para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanzar de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el amado. En Él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia que ha hecho abundar para con nosotros, en toda sabiduría y discernimiento nos dio a conocer el misterio de su voluntad según el beneplácito que se propuso en Él, con miras a una buena administración en el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En Él también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, a fin que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria.
En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa, que nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida por Dios, para alabanza de su gloria"(Efesios 1:3-14).
La palabra de Dios te muestra quién eres ahora:
Eres santo y sin mancha porque eres adoptado como hijo de Dios (Efesios 1:3-5).
Eres libre de pagar el precio de tus pecados, porque has obtenido la redención y eres perdonado por medio de la sangre de Cristo en la cruz (Efesios 1:6-12).
El Espíritu Santo ha venido a morar en tu corazón (Efesios 1:13, 14).
Tus necesidades básicas de amor, aceptación, sentido de pertenencia y propósito te harán sentir una vida plena, una vida de paz.
Es importante que nunca olvides los privilegios obtenidos al convertirte en hijo de Dios por medio de la gracia, su amor incondicional y su perdón cuando recibiste a Jesús en tu corazón.
La gracia de Dios te libera de: los sentimientos de culpa que siempre te acusan; de la ansiedad de fallarle porque El te aceptó en forma incondicional; de los sentimientos de rechazo porque El te hizo hijo de Dios.
Si siempre recuerdas esto, te sentirás una nueva criatura y tu mundo interior en tinieblas se irá transformando.
Las heridas de tu corazón y mentiras que te tienen encadenado Dios las irá derribando a través de su verdad.
Ahora que eres hijo de Dios El te guiará por su camino para ser renovado en tu mente y corazón.
¡"El Señor te bendiga y te guarde, el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te de paz"!
( Números 6: 24-26).
Guarda estas palabras del señor para tu vida:
"Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados" (Isaías 43:25).
"Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar, te aconsejaré con mis ojos puestos en ti"(Salmo 32:8).
MEDITACION : ¿COMO SON TUS OJOS SEÑOR?...
Quiero ver tu rostro radiante y apacible y ver como son tus ojos Dios. Pero sé que sólo puedo verlos si me olvido por un instante de mis circunstancias adversas y si no escucho las voces ocultas en las sombras de mi corazón. Veo tus ojos entonces con una dulzura permanente en mí... siempre estás ahí, no desapareces. A veces creo que te has ido y es que estoy mirando con ira todo y a todos los que me producen dolor. Pero basta un instante y tu espíritu me hace recordar: que tú estas tan cerca para ver, cómo son tus ojos Señor. Me detengo en mi caminar ansioso por tratar de alcanzar un lugar en este mundo y entonces esos impulsos dejan de tener importancia. Veo tus ojos que me miran con paciencia, esperando que te entregue todas mis cargas, todas mis vestiduras negras que ponen peso y opresión a mi vida. Quieres vestirme con traje de lino blanco como tu paz y así poder abrazarme, porque sabes que necesito primero ser libre de mis pecados y su frutos en mi alma.
Y tus ojos me miran... están enmarcados en un rostro color del trigo, cercano, para que pueda ver los detalles de tu expresión mirando al cielo y después a mi rostro. Me observas y parpadeas lentamente, y luego... una sonrisa de aceptación por mi, porque soy parte de tu creación ¡Tu eres mi Padre del Cielo!.
Me miras al igual que contempla una madre a su niño recién nacido: No miras ahora la suciedad de mi pasado, sino el corazón sensible que tú colocaste desde que estaba en el vientre de mi madre. Cada vez me siento más atraído hacia ti porque me estás rescatando y actuando con tu Santo Espíritu en mi vida.
Veo entonces, en tus ojos, unas lágrimas inesperadas y entiendo que estás sintiendo el dolor de mis recuerdos dolorosos, porque sabes como se ensució mi alma: con mecanismos de mentira en mi mente y corazón porque necesitaba disimular lo que no quería entender o aceptar, porque me causaba tanta vergüenza y dolor. Así fue como tomé el camino de la venganza, el camino fácil de culpar siempre a otros y cubrí con barro mis ojos.
Veo tus lágrimas, son las de un padre por el hijo que torció su camino a causa del pecado, pero sabes que yo solo no puedo enderezarlo porque estoy atrapado en mi ceguera espiritual que estás derribando. Tanta ira y frustración me han tenido encadenado; solo la luz de tus ojos pueden alumbrar las profundidades de mi mundo interior.
Mas tengo esperanza, has quitado el velo y veo en ti una mirada de invitación para que te siga, ahora que soy tu hijo.
Diriges tus ojos hacia tus manos y me muestras las marcas de la cruz por mí y la humanidad y entonces recuerdo tu plan de salvación para mi vida y porque fue importante y necesaria mi decisión para aceptarte; para empezar en un nuevo comienzo pero ahora de tu mano Señor.
Es el encuentro de tu amor perfecto, Jesús, y mi amor imperfecto. Pero en este éxtasis siento de pronto temor...
Tu imagen se nubla. Retrocedo. No entiendo. Te necesito y al mismo tiempo siento angustia. Es que tu eres tan grande y santo y yo tan pequeño y pecador. ¿Cómo podría agradarte, si aun mis pensamientos me traicionan en un instante?...Es que me es difícil comprender lo que significa la gracia, un regalo de amor de Dios.
Porque en mi vida siempre tuve que dar algo a cambio para poder ser amado y aceptado y solo he conocido el amor imperfecto y condicional.
Y siento una lucha interna; es que dentro de mí moran dos naturalezas que se oponen entre sí. Una es lo que llamas en tu palabra la carne y otra, mi espíritu. Mi carne quiere ser el centro de mi mundo interior con sus deseos egoístas, destructivos y, mi espíritu te anhela porque siente un vació del tamaño de Dios.
Pero tu has colocado en medio mi alma: anhelos, deseos, sentimientos, emociones, recuerdos y en el centro lo más importante: mi voluntad, para que yo pueda decidir a cual naturaleza seguir.
Y en esa lucha debo escoger entre el bien o el mal que mora en mis tinieblas, el perdón o estar encadenado al odio, seguir a mi yo esclavizante y ciego, o a tu presencia de luz radiante.
Es mi voluntad victoriosa y escojo seguirte en el camino de tu luz, porque... tengo tanta sed de amor, tanta sed de perdón. Me postro a tus pies Jesucristo, porque quiero conocer tu instrucción y ver libremente y por siempre, cómo son tus ojos Señor.
Siento entonces, tu abrazo profundo, haz limpiado mi corazón de la carga de mis pecados porque me has perdonado; ¡Gracias Señor!.
Y sé que mientras camine a tu lado, irás quitando mis vestiduras de ira, odio, culpa, temor para que ya no me sienta pequeño ante ti ni el mundo. Para que ya no sienta inquietud ni
Aflicción, porque ahora me dices que soy nueva criatura, que soy hijo de Dios.
Y mientras tomas mis manos, levanto mi cabeza tímidamente y miro, cómo son tus ojos
Señor: Ojos de Padre de amor perfecto, ojos que ven dentro de mi un corazón creado a tu imagen y semejanza y que irás perfeccionando y renovando cada día.
Tú irás delante de mi, me guiarás con tu luz en mi mundo de tinieblas y destruirás a mis enemigos que me esclavizan para que yo pueda alcanzar libertad y paz interior y que solo tú sabes dar a través de tu amor incondicional y tu palabra. Así renovarás, en un proceso, mi mente y corazón para que yo pueda ver libremente como tu hijo, como son tus ojos Señor...
PARA RECORDAR:
"De continuo están mis ojos hacia el Señor, porque El sacará mis pies de la red" (Salmo 25:15)...
ESCRIBE UNA ENSEÑANZA IMPORTANTE DE ESTA CHARLA PARA APLICACIÓN EN TU VIDA:
Debes recordar que al ser hijo de Dios llenas todas tus necesidades: amor, porque eres amado eternamente por Dios, aceptación, porque eres aceptado en forma incondicional; tienes un lugar donde pertenecer, porque ahora perteneces al reino de Dios. Tienes una familia espiritual. Tienes también propósito para tu vida porque fuiste creado para alabanza de la gloria de su gracia conforme al propósito por lo que fuiste llamado. ¡Tienes ahora vida eterna!.
El campesino y la roca
Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. entonces se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos vinieron y simplemente dieron una vuelta alrededor de la roca sin ni siquiera intentar moverla.Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande dle camino.Cierto día, pasaba un campesino que llevaba una carga de verduras; al aproximarse a la roca, puso su carga en el piso y trató de moverla hacia un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, notó que en el suelo había una cartera, justo donde había estado la roca. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que moviera la piedra del camino. El campesino aprendió lo que los demás nunca entendieron, cada obstáculo muestra una oportunidad para mejorar la condición de cada uno. Sobreponiendonos a los obstáculos y venciendo los problemas, lo bueno es que no estamos solos, y tenemos a aquel que nos guía y lleva por el camino recto. También existe la otra opción, caminar solo sin guía y sin apoyo...TÚ ELIGES. Debemos servir siempre a todos en todo momento, y no creer que habrá otro que lo hará o que nosotros no somos quienes tenemos la obligación de hacerlo. Sirvamos, ayudemos, colaboremos y demos todo, pues la recompensa estará cercana y también al final del camino.\"TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE, SI DIOS ESTA CONMIGO QUIEN CONTRA MI\"
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